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La exposición “Descentralizar la mirada” analiza el patrimonio cultural de las Islas Canarias
La exposición está organizada por la Dirección General de Patrimonio Histórico –dependiente de la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, dentro del programa Canarias Cultural 2003– y su objetivo principal es desvelar a todos los canarios el lado humano de su cultura, insistiendo en los aspectos artesanales de una tradición vernácula que es el fiel reflejo de una sociedad austera, trabajadora, hospitalaria y vanguardista.
Actualmente esta muestra está recorriendo diferentes municipios canarios en su itinerancia y su andadura en Lanzarote se iniciará el próximo día 12 a las 21:00 horas en la Escuela de Arte Pancho Lasso, en cuyo espacio permanecerá hasta el día 3 de octubre, dentro de la programación consensuada entre el Centro Insular de Cultura El Almacén del Área de Educación y Cultura del Cabildo y la mencionada Escuela de Arte.
Para la Dirección General de Patrimonio Histórico el motivo de esta muestra es reflejar la riqueza de la cultura canaria, que conforma una herencia colectiva que es tan amplia como variada. Un patrimonio conectado al mundo y tan sólido que se ha convertido en varias ocasiones en modelo de exportación. Pero el elenco cultural ha estado secularmente secuestrado por una fingida erudición que lo presentaba al pueblo llano como una sustancia impermeable que sólo empapaba a unos hombres escogidos que la dirigían a su gusto y agrado.
Los tiempos están cambiando y la cultura autóctona experimenta un proceso democratizador por el cual lo ocultado, aunque ello fuera la esencia misma de las vidas cotidianas de nuestros ancestros, está saliendo a flote para revelarnos nuestro auténtico yo y superar, así, aquella supuesta crisis de identidad insular que nos han querido implantar.
Canarias practicó, en su contexto cultural y patrimonial, una política de centro/periferia, imitando modelos de comportamiento ajenos a nuestras reglas de convivencia y, aquí, en el Archipiélago Canario se estableció un pretendido centralismo tomando como eje de difusión las capitalidades insulares, quedando el resto del insulario orbitando en su entorno a modo de periferia. Así, las imágenes, las ideas, las tendencias e incluso la historia, estaban imantadas por los análisis sesgados que exponían sólo el lado rico y aristocrático del patrimonio cultural canario.
Descentralizar la mirada es, posiblemente, el gran objetivo de esta exposición. Y creemos que las fotografías de Andrés Solana, Manuel Díaz Febles, Claudia Hernández Abreu y Dioni Comesaña evidencian los matices de una cultura riquísima que nos deslumbra cuando se ponen ante nuestros ojos los encuadres oportunos de las manifestaciones académicas y las creaciones populares de la Comunidad.
El Gobierno de Canarias tomó hace tiempo la firme determinación de descubrir la pluralidad de las realidades de un pueblo que no sólo está asentado en el Archipiélago, pues el mismo también se encuentra diseminado por todos los rincones del Mundo con especial resonancia en América Latina. Gentes de aquí o de allá que han congelado retazos de un pasado añorado que despierta emocionado al contemplar los usos y costumbres de sus abuelos. Que disfrutan de los vestigios de una añorada existencia cargada de significados particulares que constituyen el anclaje de la esperanza colectiva.
La fotografía cumple hoy, aquí y ahora una de sus más importantes misiones al servir de documento histórico y sentimental que revitaliza la canariedad como proyecto de convivencia futura.
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