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El radar de la discordia
La colocación de una estación de radar secundario en Montaña Blanca, autorizada por el Ministerio de Fomento a través del ente público de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, AENA, continúa causando malestar entre los lanzaroteños. Aunque al parecer la colocación del instrumental en la isla no tiene marcha atrás, los vecinos de Montaña Blanca continúan haciendo lo imposible por evitar que se lleve a cabo, al menos en la mencionada montaña. Con este objetivo por bandera, un nutrido grupo de vecinos de Montaña Blanca protagonizaron en la mañana del pasado martes una nueva concentración en señal de protesta. Esta vez, a las puertas del Aeropuerto de Guacimeta, donde se realizó el levantamiento de actas para expropiación de los terrenos en los que será ubicado el radar. Resuelto este trámite, el Ministerio de Fomento ya dispone del suelo necesario para llevar a cabo la instalación del instrumental en la isla. Once de los trece propietarios y sus representantes legales, en algunos casos, no pusieron impedimento a la cesión de los solares y cedieron sin problemas a las peticiones del Ministerio. En este sentido, el director del Aeropuerto, Juan Manuel Pérez, explicó que Aena ya está en disposición de ocupar "cuando estime oportuno", las parcelas expropiadas, si bien no especificó la fecha en que se llevará a cabo la ejecución. Según Pérez, la ausencia de dos de los trece propietarios de los terrenos no será motivo para impedir la realización de los trabajos necesario para instalar el radar, ya que esas dos fincas se encuentran ubicadas en el camino de acceso a la montaña y tan sólo representan el 20 por ciento de la totalidad del camino.
RELACIONES TORMENTOSAS
Según explicó el director del Aeropuerto de Guacimeta, la negativa de los ayuntamiento de San Bartolomé y Tías a conceder la autorización para que se realice la instalación del radar secundario en Montaña Blanca, no supone ningún inconveniente para la ejecución de los trabajos. "Según la Ley Aena no necesita licencias porque sus actuaciones son de utilidad pública", recordó Pérez y añadió que el proyecto cuenta con el beneplácito de la oficina de Plan lnsular y la Consejeria de Política Territorial del Gobierno de Canarias. Por otro lado, Manuel Pérez, aseguró no entender porqué el Ayuntamiento de San Bartolomé ha adoptado una postura crítica a todo lo que emprende Aena. Pérez se quejó de la falta de diálogo existente entre ambas instituciones y abogó por un entendimiento próximo porque de lo contrario "mal vamos" afirmó.
Por su parte, el pleno del Ayuntamiento de San Bartolomé, disconforme con las actuaciones de Aena, acordó por unanimidad retirar las bandas de contención de velocidad instaladas por el ente público en los viales de acceso al aeropuerto. Según las autoridades municipales, los vecinos del municipio han presentado varias quejas por los efectos negativos que causa sobre sus vehículos la colocación de estas estructuras. El alcalde de San Bartolomé, Miguel Martín explicó que el Ayuntamiento había demandado a Aena que elimine los guardias muertos, sin embargo, no se recibió ninguna respuesta por parte del ente estatal. "Por esta razón, - aseguró el alcalde - el Consistorio ha ordenado a sus operarios la retirada de estas estructuras". Y así fue. El pasado martes, en horas previas al levantamiento de actas para la expropiación de los terrenos, donde será ubicado el radar los operarios del ayuntamiento de San Bartolomé comenzaron a retirar a pico y pala las mencionadas bandas reductoras de velocidad ubicadas en el Guacimeta. Por su parte Aena, ha anunciado que denunciará a la Institución por la forma en que se han retirado las barreras de limitación de velocidad. El director del aeropuerto se quejó de que el Ayuntamiento "no ha dialogado para llevar a cabo esta acción".
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