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Peces de tierra adentro
El sector pesquero en Lanzarote está en crisis. La ruptura de las negociaciones con Marrueco para faenar en el caladero canario-sahariano se ha sumado a la decisión gubemamental de crear la Reserva Marina de La Graciosa, con el fin de repoblar unas aguas sobreexplotadas. La medida generó en su día una fuerte reacción de los pescadores de la zona, quienes vieron en el recorte de la actividad el fin de un negocio familiar heredado de padres a hijos durante décadas, si bien acabaron mostrándase comprensivos. El cierre de las empresas Garavilla y Agramar dedicadas a las conservas de productos pesqueros y a la dotación de hielo a los escasos barcos que aún faenan, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Ante esta situación, parece indudable que la acuicultura se presenta como única vía para la reconversión del sector y como elemento de desvío del esfuerzo de los profesionales hacia una actividad económicamente rentable y menos arriesgada a todos los niveles.
La acuicultura se podría definir como el cultivo de especies acuáticas en cautividad. Comprende un conjunto de técnicas que permiten desarrollar total o parcialmente el ciclo biológico de los productos pesqueros en granjas terrestres o en jaulas marinas. En su vertiente comercial, la producción se destina a consumo humano y se centra en especies de alto valor de mercado. Según la técnica del Centro Oceanográfico de Canarias, Juana Rosa Cejas Pulido, Canarias tiene condiciones ambientales óptimas para el cultivo de peces marinos.
Como asegura en el informe de WWF Adena Canarias sobre desarrollo sostenible en la pesca costera artesanal, la limpieza y oxigenación de las aguas y su temperatura constante las hacen idóneas para la instalación de esta industria en Lanzarote. "La gran profundidad que se alcanza cerca de la costa y el régimen de corrientes aseguran la renovación de las aguas y favorecen la eliminación de posibles contaminantes. Y la elevada tasa de radiación solar y la constancia de los vientos Alisios permiten disponer de energía renovable barata, de aplicación en las granjas marinas", añade.
Engorde de atún en Lanzarote, una industria pionera
Todo parece indicar que la acuicultura como actividad complementaria a la pesca, que no como competidora, tiene las de ganar en la isla. Asi al menos lo ha considerado Gregorio Armas, propietario de Agramar quien lleva cinco años batallando para instalar jaulas marinas de engorde de atún, una experiencia pionera en Canarias. Según fuentes de la Viceconsejería de Pesca del Gobiemo de Canarias, la licencia está a punto de ser concedida, por lo que el empresario podrá comenzar a instalar sus artefactos en el mes de agosto, para no perder la zafra de noviembre.
Pero no todos los vientos son favorables. El consejero de Pesca del Cabildo y Patrón Mayor de La Graciosa, Marcos Páez, ha declarado a LA ISLA que la colocación de las jaulas de atún en la bahía de Águilas (Yaiza) ha creado malestar entre los cófrades de Playa Blanca y Puerto del Carmen. Según argumenta, estos pescadores capturan camada para el atún, -boga y sardina-, en esa zona e incluso algunos viven de la pesca de caballa y de boga para su venta fresca o jareada. "No puedo negar que me han hecho llegar su postura en contra de la instalación de jaulas. Dicen que llevan toda la vida faenando allí y que se lo van a estropear. Lo cual no significa que finalmente no vaya a alcanzarse un consenso, con el rodamiento del balizamiento", dice. También recuerda a los atuneros conejeros, quienes están empezando a constatar que los atunes circulan por las Islas Canarias, sin entrar o salir de sus aguas, lo que indica que no hay renovación. "Hace unos años los biólogos realizaron una marcación de atunes, que ahora están empezando a ser capturados. Si no entran nuevos peces de fuera y hay los que hay, los pescadores consideran que capturar atún para meter en jaulas puede suponer para ellos una competencia desleal, según me dicen", comenta Páez. Aunque en términos generales, el consejero de Pesca del Cabildo considera que la industria acuícola es interesante como complemento a la pesca extractiva, insiste en la necesidad de alcanzar acuerdos con los pescadores de Lanzarote y La Graciosa. Tal como apunta, la secretaria general de Pesca Marítima, a través de la Dirección General de Caladeros Nacionales, está pidiendo a la Federación de Cofradías de Pescadores de Las Palmas que se pronuncien al respecto, lo que hará en una reunión que se celebrará en próximos dias. "Si alcanzamos un consenso, bienvenido sea: pero si hay oposición, como ocurre ahora, ya veremos qué pasa", apostilla Marcos Páez.
Acuicultura y turismo
Otro de los escollos con los que se enfrenta la instalación de granjas marinas en Lanzarote es la competencia existente con el sector turístico por el uso de los márgenes del litoral. Por esta razón, la elección entre granjas marinas terrestres y jaulas flotantes parece obvia. Las segundas pueden instalarse en número y dimensiones potencialmente importantes, al no existir limitaciones a priori. Los avances en el diseño de jaulas permiten disponer de modelos rígidos, de pequeñas dimensiones, para bahias abrigadas y refugios pesqueros, o jaulas oceánicas, susceptibles de soportar un fuerte oleaje y de situarse en zonas alejadas de la costa. Hasta la fecha, la zona que acogerá esta industria en Lanzarote será la sureña bahía del Águila. Según fuentes del Ayuntamiento de Yaiza, su política alienta a la creación de piscifactorías, una industria implantada ya con éxito en el resto del archipiélago. "Estas empresas han visto rechazas sus solicitudes en otros municipios: en Yaiza, por el contrario, no pondremos objeciones a la instalación de artefactos para cultivos marinos, siempre que se coloquen en el área mencionada" dicen.
De hecho, sí han negado los permisos para operar en las aguas de Playa Blanca, como lo harían en el caso de Puerto Calero u otras zonas turísticas, en la medida en que podrían afectar al negocio principal del municipio.
Lo cierto es que, como destaca el empresario Gregorio Armas, cuando hoy se habla tanto de diversificar la economía insular y de "no poner todos los huevos en el mismo cesto", no es de recibo rechazar una actividad rentable que cuenta con precedentes en todo el mundo.
Formación Profesional
El Instituto Marítimo-Pesquero de Lanzarote imparte desde el próximo curso 2001-2002 un ciclo de grado medio para formar a operarios de granjas marinas, a raíz de la declaración de la Viceconsejería de Pesca del Gobierno de Canarias de la acuicultura como "sector de interés preferente". Según informa su director Javier Fraile, el trabajo en piscifactorias se presenta como un complemento a la pesca extractiva y como una vía para el reciclado de profesionales, "como de hecho ha ocurrido con muchos pescadores de la península". El ciclo de acuicultura, de un año académico de duración y 1200 horas, incluidas las prácticas en empresas del sector, se centra en el trabajo del operario de granja marina. Así, sus contenidos básicos incluyen nociones de buceon manejo de embarcaciones, reproducción de especies o alimentación y mantenimiento de peces en cautividad. Hasta la fecha, varios alumnos se han matriculado ya en esta especialidad de futuro, si bien todavia quedan algunas plazas libres. El curso ofrece unas veinte plazas a los interesados que hayan superado la Enseñanza Secundaria o equivalentes o las pruebas de acceso para mayores de 18 años. Los Ayuntamientos de Yaiza y Tias, por su parte, iniciará el próximo mes de septiembre una escuela-taller dedicada a la acuicultura, de dos años de duración. Hasta la fecha, el Consistorio sureño ha sido el único en permitir la instalación de jaulas marinas en sus aguas, en concreto entre Playa Quemada y Punta Gorda, en la zona conocida como Punta del Águila. Dentro de las propuestas de investigación, el área de Pesca del Cabildo de Lanzarote ha montado un laboratorio en el Instituto Marítimo Pesquero de Arrecife. El consejero, Marcos Páez, muestra su confianza en obtener apoyos económicos de otras instituciones para ampliar las investigaciones y permitir reciclar a pescadores hacia esta nueva actividad económica. Las Cofradías de Pescadores en Lanzarote funcionan también como vía de entrada de la industria en el sector acuícola, con la impartición de cursos para facilitar el acceso de trabajo a las piscifactorías, tal y como recomendaba Adena Canarias en su trabajo "Proyecto para la potenciación del desarrollo de la Pesca Costera Artesanal de Canarias"
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