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El independentismo canario a principios del siglo XX
El sentir independentista del pueblo canario siempre se ha tachado de minoritario, excluyente y racista, incluso por personas pertenecientes a la izquierda revolucionaria –recordemos muchos discursos de Fernando Sagaseta- y también algunos independentistas. El electoralismo, principal problema en los fundamentos ideológicos de la izquierda y el nacionalismo en Canarias, siempre nos ha tachado a los independentistas como ideológicamente utópicos. Hemos sido para muchos “los nuevos locos”. La siempre ignorada figura de Secundino Delgado por la totalidad de los sectores de la izquierda canaria -ya sean comunistas, anarquistas o simples izquierdistas- y el ocultismo que invade ese periodo de lucha promovido por el movimiento Canarias Libre y el MPAIAC posterior, ha propiciado un sinfín de calificativos al independentista de hoy: “los de Cubillo”,“los xenófobos con los peninsulares”, y ahora “los pro-etarras”.
El texto que inserto a continuación y que me parece de obligada lectura, muestra como en el año 1910, Canarias seguía alzada y reivindicando el legado que desde hace 5 siglos se ha mantenido hasta hoy:
“El americanismo, solapada, silenciosamente se infiltra y emponzoña la juventud. En abril último se promovió un motín en Las Palmas; las turbas recorrieron gritando las calles; y presidía la manifestación una espontánea, una insólita bandera negra, con una divisa tal: ¡Viva la independencia de las islas!. Unos jóvenes patriotas llevaban el agrio estandarte. Los patriotas viejos se asombraron, arrebataron la flámula y la rompieron entre maldiciones...
Pero los contemporáneos de F. Fernando morirán. Entonces, únicamente nosotros, aún una vez más, no consentiremos el horrible grito que desde hace un siglo no deja de oír España. ¡Tanta fue su grandeza!...
Conspiran contra España, pero solicitan y obtienen empleos públicos. A veces queda encalmada su cólera con llamarnos “los godos”, como en América. Otras veces nos la apacigua menos una sencilla reflexión sobre la pequeñez y pobreza del archipiélago que no permite guerreros planes, ni laberintos de la estrategia. Sedante muy acreditado es la escritura y publicación de odas a los ancestrales suyos, los guanches que vencieron los tercios gallegos y castellanos. Justo será reconocer que nada les infunde tanta tranquilidad, según confiesan, como la vista de “los pantalones rojos”, pintoresco apodo que usan para denominar al Ejército. Tal profusión de causas obliga al separatismo a esconderse en la fraseología de los ingenios del café, donde escucháis palabras como las siguientes: “a los godos debíamos echarlos con una barredera mecánica”...
Como en Cuba en el alba de la insurrección, acompañan los isleños sus fiestas y recreos retóricos...y muchas noches la policía ha de dedicar sus desvelos a despegar de las esquinas unos papeles manuscritos en los cuales se lee: ¡Muera España! Con un capitán de Caballería que ahora reside en Barcelona, yo mismo he arrancado pasquines en una travesía de la calle Cruz Verde, en Santa Cruz de Tenerife”.
Federico García Sanchiz: Canarias o la política de la perdición .Madrid, septiembre de 1910.
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Si hay algo que se refleja en este texto, es el carácter colonial que ha tenido y tiene Canarias y la consideración que le han tenido y tienen los diferentes alguacilillos coloniales que han pasado por ella, como este señor que nos brinda tan curiosas palabras. Usando instrumentos coloniales como el caciquismo y el ejército han impedido por todas las maneras cualquier movilización independentista y cualquier organización obrera.
Por otra parte, este texto reafirma la continuidad histórica del independentismo canario, y la profunda preocupación que este suscitaba en las esferas godas que ocupaban puestos estratégicos en la vida social y política de las islas.
Independentistas siempre hubo y habrán, y nunca fuimos pocos sino que la represión fue mucha. Nosotros no tuvimos que soportar 3 años de guerras y muertes, ni 40 años de persecución política, sino 5 siglos de reprimenda medieval y exilios forzosos.
Azeru 17/09/2002
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