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¡No nos callarán!
El pasado 27 de julio, como es sabido, el Ayuntamiento de La Laguna celebró, un año más, la conquista y consiguiente colonización de nuestros antepasados. La participación de público, como es común en este tipo de abominables celebraciones, fue escasa. Se pudo constatar que participan más policías uniformados y de paisano que personas.
La parafernalia político-militar y eclesiástica, fue contestada por un nutrido grupo de personas, la mayoría jóvenes, que increparon de forma pacífica a la comitiva, protagonizando una sentada en el momento del comienzo de la procesión, a todo lo cual la policía colonial española respondió con la ciega brutalidad a la que nos tienen acostumbrados, cargando sin miramientos con las porras contra los manifestantes y arrastrándolos fuera de la calzada.
Algunos de los periodistas gráficos de los distintos medios de comunicación fuimos obstaculizados en nuestra labor informativa, muy en particular los de los medios alternativos, como este cronista de El Guanche, hasta el extremo de recibir traicioneramente un empujón que nos llevó al suelo, con los consiguientes rasguños y hematomas, al tiempo que daban un tirón a nuestra máquina fotográfica, la cual, ante nuestra insistentes protestas, nos fue devuelta, no sin antes intentar inutilizarla. Es de agradecer, sea dicho de paso, el magnífico reportaje de Antena3TV, televisado en uno de sus telediarios, y que dio fiel información de lo que estamos relatando. Otros no tuvimos la misma suerte de poder fotografiar los momentos duros de la represión, debido a lo ya comentado.
El acto en sí, es una demostración de nuestra situación colonial. Pero por si quedara la menor duda de que nuestro pueblo colonizado carece de los derechos más elementales a la libre expresión y a la manifestación pacífica, la Delegación del Gobierno español en Canarias, a instancias de su policía, nos notifica por oficio "la iniciación de un procedimiento sancionador", no sólo contra los pacíficos manifestantes si no también contra los que cubrimos la información. Se nos insta, por cierto, a "reconocer voluntariamente nuestra responsabilidad, abonando una multa de hasta 300,51 euros en cualquier oficina del Banco de Santander Central Hispano". Sanción a la que, naturalmente, recurriremos.
¡No nos callarán!
Álvaro Morera
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