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Crueles como su misma España
Mónica es una chica de veintipocos años, natural de Arinaga, Sur de Tamarant. El compañero de Mónica, E.A.R. (Barrio de Escaleritas – Guiniwada-Tamarant) cometió un delito menor por el que fue juzgado y condenado a ser encerrado en prisión del Salto del Negro (prisión española en la Isla de Tamarant) por el juez español que le tocó en suerte. Mónica, al igual que otros familiares canarios, está sufriendo en carne propia los que otros-otras compatriotas; la deportación de su pareja a miles de kilómetros, a prisiones españolas.
Después de muchos días, Mónica, logra localizar a su pareja en la prisión de Salamanca y, al igual que hacia en Tamarant, gracias a un poco de dinero que tiene reunido y la ayuda de familiares, recauda lo suficiente para poder hacer tan lejano viaje. Esta humilde pero valiente y animosa canaria iba a realizar por vez primera un viaje a España, con las circunstancias desagradable que producen el desconocimiento del lejano país al que se desplaza, su soledad y el motivo de su desplazamiento.
Con las lógicas dificultades logra llegar al lugar donde han recluido a su pareja y solicita el preceptivo permiso de visita, pero su sorpresa en tan ilustre zona española fue inenarrable. El funcionario de turno le indica que las visitas se solicitan con un mes de antelación. Y no la dejaron ver a su ser querido.
El canalla de turno no supo entender que esta muchacha canaria se había desplazado desde miles de kilómetros para ver a su pareja. El canalla de turno no supo valorar lo que puede costar este desplazamiento que no se puede hacer en tren ni en "autobús" o coche. El canalla de turno no supo comprender y tener un detalle más humano con esta situación especial dejando que Mónica viera a su ser querido y luego explicarle sus "sagradas normas" en su presidio para su conocimiento en una próxima vez.
Mónica está de vuelta en su país, Canarias, y espero que la lección de Mónica, que ha conocido de cerca el españolismo intransigente, sea recogida por otras personas: el anti-canarismo de los godos no sólo se da en estas colonias sino también en su país de origen.
Esperamos que algún día el destierro forzoso al que se está sometiendo a los reclusos canarios y canarias hacia cárceles españolas no sean producto del injustificado hacinamiento de las prisiones canarias, sino porque España sea un país extranjero.
AFPC "Arminda"
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