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La Tercera vía
La Tercera vía, la desvergüenza anticomunista, la globalización, el independentismo canario...
He leído un escrito del escritor oportunista Sr. Fuentes y también otros de "eminentes" plumíferos al servicio del dúo Felipe González-Cebrián. Me rasco el cráneo y me sorprendo a mi mismo de estar tan confuso en mi clarividencia. Me explico: las palabras y el rigor que conllevan me sumen en divagaciones sobre cómo aprender a razonar correctamente y no clasificar como bueno o negativo lo que no conocemos y qué conocemos; si con rotundidad podemos afirmar la plenitud de conocer algo.
La tercera vía es un mundo feliz, donde los intereses del ladrón y los de la víctima no son contradictorios; el ladrón es honesto y justo y su víctima vive en el éxtasis de su condición, le encanta ser explotado.
El comunismo es ruin, el capitalismo es la felicidad de la organización social de los humanos, pero es condición básica el aprender a vivir en este planeta como miserables y mentalizarse que después de reventar seremos felices.... en otro mundo. La resignación es básica para ser considerados como buenos. La protesta es una apostasía.
Es necesario globalizar todo esto, en particular la imbecilidad. Caso contrario los instrumentos del sistema se encargarán de talibanizarnos y nuestro justo castigo será las rugientes llamas del divino infierno y por fin llegamos; ¿para qué diablos quieren estos descendientes de guanches y otros indeseables ser independientes?
La glorificación del sistema ha resucitado después de años aciagos (una insípida e indefinida frase: patriotismo constitucional) que engloba todo, incluida la sentencia y el anatema para aquellos que tienen la audacia de reclamar contra la justa opresión que le concedimos hace 550 años. A cambio nos dieron sus nombres, que no es poco; la cruz (bastante pesada) y la espada siempre pronta a degollar atrevidas esperanzas de una libertad de la cual disfrutan; versión minimizada de aquella gloriosa única y grande de lo que fue el Imperio, hoy resucitado. Todo esto agitado convenientemente nos da un néctar que bautizamos "democracia fascista". Nexo unitario para el sistema glorioso capitalista, que, milagro, bajo la "égida" papal ha unido a la derecha mas reaccionaria y fascista con la social democracia de "izquierda" creando la única válida para los siglos venideros, la Democracia fascista, donde conceptos obsoletos como Independencia y otros debieran desaparecer para siempre.
Aclaro que es difícil intentar ser honesto sin ser estúpido y no tener una gran decepción, haber nacido en la época errada. Lo que si dejo claro es que después de caer en la bajeza oportunista de barrer las ideologías, lo que realmente ocurre es que intentan reemplazarlas por unas formas de pensar donde toda nobleza intelectual quede abolida para dejar paso a un solo objetivo, poder explotar mejor y a un mayor número, eliminando todo lo que hasta ahora ennoblecía el ejercicio del intelecto.
No hay de mi parte intención de abandono y menos aún de sentirme en las filas de los derrotados, si bien esto habría que matizarlo, pues derrotados lo hemos sido una y otra vez, a través de la historia, lo que sólo demuestra lo difícil que es creer en lo justo, y más aún luchar por ello. La razón es simple, la filosofía que martillea nuestra conciencia es el oro, "el vil metal". Pero ello no fue obstáculo, antes de Espartaco, a través de la historia hasta nuestros miserables días, para que lo mejor de la especie sacrifique sus vidas por causas justas, entre las que se cuenta la independencia de nuestro país, Canarias, pese a que la pobreza de espíritu es lo que actualmente prima en esta tierra atenazada por una clase política, cuya altura de miras e ideales se encuentra en mínimos, confundiendo prudencia y habilidad política con la bajada de pantalones, y careciendo de toda grandeza de miras. Y, desdeluego, sin otros objetivos que no sea una adaptación oportunista al juego de intereses de cada día; satisfacer los intereses personales sin respeto alguno, ni con los ideales y, aún peor, con una pobre visión de nuestras realidades que, vistas objetivamente, son bien más rentables que la actual visión sanchopanzesca de nuestra "INTELIGENCIA" con ramalazos de república, NUNCA MEJOR DICHO, BANANERA.
Elio Rodríguez-Figueroa
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